Esta semana en Emergencia Democrática

Emergencia Democrática
Del 13 de febrero  al 19 de febrero de 2016.

Todos los viernes se publicará el semanario Emergencia Democrática donde pondremos en discusión las noticias más importantes de la semana y estaremos reflexionando sobre cómo los partidos, las candidaturas independientes y los medios se enfrentan y proponen (o no) opciones a los problemas que afectan a las ciudadanas y ciudadanos de Puerto Rico. Creemos pertinente utilizar la palabra ‘Emergencia’ en dos sentidos: como crisis y como la necesidad de un emerger democrático para enfrentarla.

Durante esta semana destacamos los siguientes temas de interés ciudadano: la necesidad de participación amplia de la ciudadanía en el proceso de nominación y confirmación de las vacantes del Tribunal Supremo de Puerto Rico; la grave falta de acceso e igualdad de oportunidades en la solicitud y otorgamiento de la becas presidenciales de la UPR; el problema crítico de la falta de acceso a la justicia; la falta de transparencia en los donativos a los partidos políticos.

Participación de la Ciudadanía en nominaciones y confirmaciones de vacantes en el Tribunal Supremo de Puerto Rico

Es imprescindible que la ciudadanía participe en los procesos de selección y nombramiento de las vacantes que surgen en el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Hemos dicho antes que estas personas deben contar con una hoja de vida que no solo atañe a sus llamados “méritos tradicionales” sino que entiendan y se hayan familiarizado en su carrera con los problemas jurídicos más acuciantes del país, en el caso contemporáneo con problemas como el grave problema de acceso a la justicia (se estima que 75% de personas en casos civiles carece de representación legal) y a la representación legal que tiene gran parte de la población. Además, el proceso no puede ser tal que simplemente mecánicamente refrende la perpetuación de las personas con privilegios ya sean partidistas o de los mismos sectores sociales con poder. Vea la propuesta de preguntas para nominados y nominadas al Supremo, preguntas de interés público y enfocadas en el tema del acceso a la justicia, que elaboraron una serie de organizaciones a través de Espacios Abiertos.

El problema crítico de la falta de acceso a la justicia

“Hay unas poblaciones que están quedando descubiertas y que son más vulnerables ante la falta de servicios legales. Entre estos tenemos inmigrantes, confinados, personas que están experimentando desahucios y ejecuciones de hipotecas, las personas de edad avanzada, padres y madres de educación especial y menores”, sostuvo Godreau-Aubert.”

Cualquier proyecto político que entienda la importancia de la democracia tiene que dar cuenta de este estado de cosas. No puede hablarse de un ciudadano que cuente en democracia si no tiene los elementos básicos para participar y la vulnerabilidad los mantiene al margen de lo que implica ejercer cotidianamente la ciudadanía y participar en temas que le afectan. Estos asuntos deben atenderse con urgencia.

En Democracia Ciudadana hacemos un llamado: Rendición de cuentas para los que han gobernado y propuestas concretas sobre este tema de parte de quienes se nominan para gobernar. Vea la nota completa aquí.

La grave falta de acceso e igualdad de oportunidades en la solicitud y otorgamiento de la becas presidenciales de la UPR

Esta semana ha hecho noticia un señalamiento de irregularidades como la falta de convocatorias abiertas en la reactivación del programa de becas presidenciales de la UPR. La Facultad de Derecho de la UPR aprobó dos resoluciones en las que señalan que se rechaza toda imposición de candidatos a plazas docentes bajo el esquema de becas presidenciales sin que se haya contado con la participación de las facultades, Comités de Personal y Decanos, y según convocatoria para plazas, como dispone el Reglamento General de la UPR. La segunda resolución exige al Presidente de la UPR que haga público el proceso de otorgamiento y convocatorias de las becas presidenciales del periodo 2014-15. En similares términos se expresaron el Senado Académico de Río Piedras y los consejos de estudiantes General y de la Facultad de Derecho. A continuación un comentario en reacción a la discusión que hubo del tema ayer por la radio y prensa escrita.

“Hay muchos asuntos mal en el tema de la otorgación de las becas presidenciales que se están discutiendo en la prensa a raíz de la denuncia y exigencia de explicaciones por parte de la Escuela de Derecho, pero de todas, lo que es indefendible -y no sé como el Rector lo continúa defendiendo- es que no hubo convocatoria para que las personas solicitaran la beca. Las personas a las que se le otorgaron pudieron haber sido seleccionados, pudieron tener los méritos pero no hubo igualdad de oportunidades para otros exalumnos, profesores adjuntos, y profesionales en general para solicitar esas becas y beneficiarse de algo que es público.

Si ya de por sí el principio de mérito es falaz en una sociedad falta de igualdad de oportunidades, es aún más indefendible que cuando hay escasez de recursos, ni siquiera se convoque para que al menos haya oportunidad de competir. Solo solicitaron dos personas que se enteraron por estar en el lugar correcto y en el espacio correcto y eso, hemos señalado una y otra vez, es mantener y perpetuar el privilegio, en este caso de capital cultural y simbólico. Solicita quien tiene conexiones para enterarse. Eso no es defendible. ¿Cuántas personas igual o mejor cualificadas pudieron haber solicitado la beca? Más aún si luego a esa persona se le pretende garantizar una plaza sin convocatoria según exige el Reglamento General de la UPR. Es inverosímil que se siga defendiendo lo indefendible”. éft

Vea las resoluciones de la Facultad de Derecho de la UPR y algunos enlaces sobre el particular:

Alegan que la UPR da becas por pala (Metro)

Becas a privilegiados suman 60,000 (Metro)

Proponen investigar el favoritismo político en la UPR (El Vocero)

Presidente UPR niega favoritismo (El Vocero).

Carta Abierta del Consejo de Estudiantes UPR RP sobre becas presidenciales

La falta de transparencia de los donativos a los partidos políticos 

Un tema que va a la médula del sistema electoral y que como sabemos, a través del caso del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Citizen United se ha validado la no limitación de las aportaciones de corporaciones a las campañas eleccionarias. Eso, entre otras cosas, pero sobre todo, ha hecho añicos la democracia representativa, convirtiendo el proceso electoral en un campo de batalla de solo aquellos sectores con poder económico que pueden indefinidamente hacer donaciones para controlar las plataformas, campañas y gobernanza a través de los partidos políticos. Quien más tiene más vale, echando por la borda aún más la idea de una persona un voto.

Aquí la nota: Mera Apariencia de transparencia en donativos políticos

“El acceso efectivo a la información es un pilar de la democracia, pero en la Isla los mecanismos para acceder a documentos públicos son insuficientes y solo han procurado dar la truculenta impresión de un sistema transparente”.

 

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Esta semana en Emergencia Democrática (27 al 6 de febrero)

Emergencia Democrática

Del 27 de enero al 6 de febrero de 2016

Durante esta semana destacamos tres temas: el logro de “enmienda Vargas Vidot” en el Senado de Puerto Rico, la crisis de salud que se hace aún más patente en el cierre de facilidades en Loíza y la crisis financiera en la UPR.

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ENTREVISTA CON EL RECTOR DE LA UPR DE CAYEY, JUAN VARONA Y VARGAS VIDOT SOBRE CASA UNIVERSIDAD . FOTO POR INGRID TORRES

Reforma Electoral:

“Ayer el Senado Puerto Rico aprobó, de forma unánime (26-0), el proyecto de ley ‪#‎PS1545‬. De ser aprobado este proyecto de ley en la Cámara de Representantes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, los candidatos independientes a puestos políticos tendrían que entregar la misma cantidad de endosos que se le requieren a los candidatos que corren representando a un partido.

El resultado de esto en el 2016 sería que candidatos independientes a la gobernación como Alexandra Lúgaro y Manuel Cidre tendrían que entregar 8,000 endosos Ayer el Senado Puerto Rico aprobó, de forma unánime (26-0), el proyecto de ley #PS1545. De ser aprobado este proyecto de ley en la Cámara de Representantes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, los candidatos independientes a puestos políticos tendrían que entregar la misma cantidad de endosos que se le requieren a los candidatos que corren representando a un partido.” De la pág. de Vargas Vidot Senador Independiente 2016.

Esta enmienda, que abre un poco más el limitado espacio democrático que posibilita la ley electora, se aprobó a pesar de la evidente incomodidad y malestar de los senadores de los partidos tradicionales. Su aprobación es una muestra de que es posible articular una reforma democrática que amplie y profundice la democracia realmente existente en el país. Es un primer paso hacia una necesaria y posible democracia ciudadana. Hay que continuar los esfuerzos a favor de una reforma democrática a favor del bien común. El caso judicial radicado por Vargas Vidot en contra de la exigencia de endosos que está contemplada en la actual ley electoral continúa. Debemos estar alertas a que pasa en la Cámara y que pasa en el caso judicial. La estrategia de Vargas Vidot ha abierto una fisura importante a la antidemocrática ley electoral. Debemos profundizar esa fisura democrática.

Senado reduce endosos para candidatos independientes (El Vocero) 

La partidocracia, sin embargo, sigue resistiendo.

Crisis de Acceso a la Salud:

EL Departamento de Salud cerrará la Sala de Emergencias en el Concilio de Salud de Loíza. Una vez más, la sopa parte por lo más fino. Loíza, uno de los pueblos más necesitados, vulnerables y de mayor pobreza y desigualdad sufre directamente y desproporcionadamente el impacto de la crisis, que para ellos y ellas ya de por sí es permanente hace mucho tiempo. Esta carta del Taller Salud a la Secretaria de Salud, recoge muy bien el problema. Nos unimos a su pedido.

Crisis en la UPR:

La Universidad pública está en crisis y sin embargo, no parece haber un plan para atender la situación. Esta entrevista al Secretario de Hacienda en el periódico Diálogo, ejemplifica que al parecer nadie está a cargo.

“Le debemos como $80 [millones]. Ese balance es el que va a ser difícil de bajar. Estamos dándole semanalmente [a la UPR] lo suficiente para que opere”, indicó el secretario. “Si desembolsamos los $18 millones pues baja; si no, pues sube”, añadió.

“Pero si nos dejamos llevar por el cálculo de $18 millones semanales, eso da $72 millones mensuales”, inquirió este medio. “Eso es de $3.5 a $4 millones más de lo que recibiría mensualmente la UPR por la fórmula, que es $68.5 millones. ¿Responde esto a que Hacienda puede dejar de enviar el dinero eventualmente y, ante eso, se le envía más a la UPR ahora para al final deberle menos?”, cuestionamos.

“Podría ser. El cash flow se está apretando. Nosotros estamos en coordinación diaria con Uroyoán [Walker Ramos, presidente de la UPR] y la gente de finanzas para que no se tranque el bolo”, rebatió Zaragoza Gómez.

“¿Y por qué solo hay un acuerdo verbal y no hay un documento?”, insistimos.

“Lo que pasa es que yo ahora mismo no puedo llegar a un acuerdo de comprometerme a desembolsarle una cantidad diaria o semanal o mensual porque yo tengo mucha variabilidad en mi cash flow y no quiero quedar mal. Si el martes tengo, le puedo enviar; si no, le envío el miércoles. Así están las cosas”, sostuvo el contable.

Conversación con Carlos Pabón Ortega

Compartimos en Democracia Ciudadana la más reciente entrevista del programa Puerto Crítico al profesor Carlos Pabón Ortega. Entre los temas que conversan, todos relevantes a la democracia y a la “crisis” contemporánea, están la política electoral, la crisis “permanente”, la posibilidad de convergencias anti-neoliberales y los partidos políticos actuales en Puerto Rico.

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Dos aspectos de discurso (Noel Alejandro Matos Rivera)

La necesidad de un cambio se vuelve cada vez más evidente por la inminencia de la crisis económica; sin embargo, en una sociedad donde la actividad política encuentra sus límites en la discusión del estatus, el ciudadano de a pie no contempla ni reconoce como políticos los orígenes de la grave situación fiscal. Surja o no una formación política de esta iniciativa, el objetivo más noble que nos debemos trazar es crear una conciencia política en la mayor cantidad posible de puertorriqueños.

Ahora bien, el primer paso para atender la crisis democrática es la reforma electoral (tal como se ha propuesto), pero eso sólo será posible desde el poder. Aun si convencemos a los partidos principales de la necesidad de una reforma democrática, los intereses del capital financiero dentro de las estructuras de los partidos impedirían las transformaciones sustantivas que necesitamos. Por lo tanto, la única forma de concretar ese cambio sería con una victoria electoral. Para esto habría que presentarse con una insignia, y aquí está el riesgo de convertirse en otro partido más que el bipartidismo derrotará. Esto me lleva a lo más importante: aún cuando esta iniciativa quede en un movimiento social sin aspiraciones electorales: el discurso a elaborar.

Hay dos aspectos importantes que determinarán el éxito o fracaso del discurso: el contenido y el tiempo. Empiezo por lo segundo, el discurso debe ir evolucionando en consonancia con la realidad política de Puerto Rico; en España el 15M fue la condición de posibilidad de Podemos y en menor o mayor medida del auge de Ciudadanos. Por eso, creo que es importante que se vaya diseñando un discurso que empuje a la ciudadanía a la movilización política y que esa misma movilización sirva de fundamento para el discurso, que lo legitime.

DiscourseEn cuanto al contenido del discurso, me parece que lo esencial es quitarle protagonismo a la discusión del estatus y redirigir el foco de atención, y aquí Podemos vuelve a ser un referente, a la discusión de los de arriba contra los de abajo; los de arriba, los que tienen acceso a la salud, acceso a educación de alta calidad, los que hacen sus compras en el Mall of San Juan, y a los que los aparatos “democráticos” del régimen le sirven y le responden bien; contra los de abajo, a los que la democracia del E.L.A. no nos sirve, los que tenemos dificultades en acceder a servicios de salud de calidad, los que tenemos que endeudarnos para ir a estudiar, los que luego de grandes deudas no encontramos empleo, los que sufrimos la falta de transporte publico, los que recibimos el mayor impacto de impuestos regresivos, los que sufrimos la emigración de familiares y vecinos.

Es vital prepararse tácticamente, pues en cuanto nos consideren como adversarios que cuestionan las lógicas del régimen actual los ataques, que llegarán de todos los actores del escenario político, con epítetos peyorativos como revoltosos y radicales, serán las puntas de lanzas del discurso del miedo. Hay que evitar, a toda costa, la ingenuidad; casi na’.

Y que no se me olvide, quiero felicitarles y agradecerles. Algo como esto hacía falta. Gracias!

Noel Alejandro Matos Rivera

¿Por qué la palabra “ciudadanía” en el concepto “Democracia Ciudadana”?

imgresEn nuestro nombre, más bien, en el título del documento (Democracia Ciudadana) que circulamos, aludimos a la palabra “ciudadanía”, en lugar de otras palabras o conceptos que usualmente suelen referirse a los sujetos en colectivo, tales como, pero sin limitarse a: “pueblo”, “nación”, “colectivo”. Pensamos en una “democracia ciudadana”
en contraposición a una democracia de partidos o representativa, participativa, deliberativa, e incluso frente a la idea de una democracia “radical”.

El uso del concepto democracia ciudadana fue uno de los primeros que produjo intercambios y discusión. Aquí compartimos algunos de los comentarios y las respuestas que se fueron suscitando. Los y las invitamos a continuar la conversación en esta entrada para dejar constancia de este debate y luego tenerlo, si así lo estimamos, de manera presencial. Van algunos de los comentarios con miras no a agotar el debate sino a propiciarlo en esta nueva plataforma más duradera:

-“La noción de “ciudadano” y “ciudadanía” es uno disputado. Hay sin duda una acepción excluyente del término. Pero el espíritu del documento, a mi modo de ver, es uno que desde la perspectiva democrática radical expanda la noción e incorpore a los sectores que tradicionalmente quedan excluidos de la participación y del poder político.”-Carlos Pabón Ortega

-“En el documento está claro. Sin embargo, hay que repetirlo hasta el cansancio. For yes the flies.”-Rafael Acevedo

-“Firmo y me uno! Aunque no me gusta lo de “ciudadano” que suena demasiado republicano para mí, demasiado “que se jodan los inmigrantes”, demasiado “orgullo del imperio romano”. Lo que sí me gusta es lo de usar el argumento “democrático”. Es más efectivo llamar a este sistema electoral y a estos gobiernos anti-democráticos que corruptos o capitalistas (que lo son, pero mejor empezar por anti-democráticos y articular una propuesta de cambio desde ahí). Porque todo el mundo y su abuela en PR está en contra de ese maldito bipartidismo. También quitaría el “como dice la teórica Chantal Mouffe” porque, mano, lo que continúa lo sabemos todo, y no hace falta estar buscando autoridad, diciéndole a la gente que vaya a leer a Mouffe, etc… Esa parte es también un poquitín alienante. Entonces, le podemos cambiar el nombre a este grupo? parece que somos muchos los que rechazamos el concepto de “ciudadana”. Qué tal “Democracia Ya!” “Democracia radical”, “Democracia participativa”. Claro, lo que pasa es que también tendríamos que practicarla. Entonces, ¿por qué no abrimos el documento a ediciones de todos los firmantes, y así somos más y tenemos más fuerza?”-Luis Othoniel

-“El objetivo primordial del documento es promover un diálogo y discusión sobre la política, lo político y la democracia en tiempos del neoliberalismo. Y, en segundo lugar, recabar apoyo para los lineamientos generales de la propuesta. En agosto (hopefully) se organizarán foros y conversatorios sobre los asuntos que plantea el documento y otros asuntos relacionados. Se trata de un documento de trabajo y discusión. No me parece que sea el objetivo en estos momentos (se acaba de publicar) ni este el foro para discutir incorporar enmiendas al documento. Lo que haría falta es una discusión amplia de los asuntos planteados. No hay porqué aspirar, a unanimidad conceptual, de estilo o de redacción.” Carlos Pabón Ortega

-“Pero es que ese es el diálogo, Carlos. Y es interesante que hay mucho entusiasmo y también es interesante que mucha gente está problematizando el término de “ciudadano”. Pregunto, ¿lo de “democracia ciudadana” es para distinguirla de “democracia partidista”, o de “democracia representativa”? Es una pregunta honesta. Porque si es eso lo entiendo, pero si ya vamos a distinguirnos de ese tipo de democracia de mentira, por qué no problematizar más el término y hacerlo más inclusivo, justo pensé, qué tal en “Democracia de cualquiera”, ya que “cualquiera” es un término que se está usando mucho en España y en Argentina?” Luis Othoniel

– “Luis, por qué no haces tus planteamientos sobre la democracia. Como yo lo veo todos los nombres son problemáticos. A su vez no me parece que se importante hacer un debate ahora sobre el nombre de este documento. Democracia ciudadana, es para diferenciarla de democracia: de partidos, del estado, del capital, de mercado, liberal, neoliberal, etc. “Ciudadanía” es un significante que habría que debatir, resignificar y apropiarnos con contenidos concretos-Carlos Pabón Ortega

-“Pues creo los llevo haciendo en los comentarios, Carlos. Me parece, los repito de mi primer comentario, que es crucial reapropiarnos de la palabra democracia para desmentir la falacia del bipartidismo, que las propuestas que se hacen de las dos rondas y de cuestionar la financiación de las campañas es igual de crucial para que los partidos pequeños crezcan. También dije que estos dos elementos del documento son muy inclusivos, porque la mayor parte de la gente los apoyaría (quién no sabe que el bipartidismo es malo), y que eso es bueno. También, propuse humildemente, (porque parte de los diálogos es proponer, eso es democracia participativa, una práctica), que hablemos sobre qué tipo de democracia es la que buscamos, porque en el fondo estas propuestas iniciales (super importantes) todavía nos mantienen en una democracia representativa (que es buena sólo porque le daría fuerza a los partidos pequeños), y que si queremos retomar ese concepto de democracia tenemos que pensar en los términos cuidadosamente (así se hace política). Añado al “diálogo” también que la idea de democracia radical, que es lo que mejor está funcionando contra las políticas de austeridad, nos permite desmentir la idea que PR está en una “crisis económica”, sino una “crisis de democracia”, algo que resuena en el documento. Entonces, si me permites ser parte del debate en el futuro, yo iría por ahí, por insistir más en cómo las formas de participación radical son las que mejor están funcionando para hacerle frente a las políticas de austeridad, eso que las feministas hoy llaman el conflicto Capital-Vida. Luis Othoniel

-“Pero en la medida que propones inmediatamente cambiarle el nombre al documento y eliminar la noción de “ciudadanía” estás en efecto proponiendo cerrar un debate. El cuestionamiento a la noción de “ciudadano” “ciudadanía” e incluso “democracia” es parte de la discusión que debemos tener. Un par de comentarios en FB pueden ser el inicio de esa discusión, pero no son la discusión que tendríamos que desarrollar por aquí y en otros foros. No hay que estar casado, yo no lo estoy, con ningún término. Pero no hay ninguno que sea “puro”. Lo que habría que ver es si pueden ser resignificados y en que dirección.”Carlos Pabon Ortega

-“No creo que el termino ciudadano sea confuso o problemático si este se define claramente para efectos de este esfuerzo. Es irrelevante lo que cualquiera pueda pensar qur significa, lo importante es como esta iniciativa lo defina y quiera que se aplique el termino.” Victor Villariny

-“Pienso, Luis Othoniel, que el debate sobre la concepción ciudadanía es un asunto neurálgico. sé que hay razones y preocupaciones pragmáticas, estratégicas y conceptuales sobre su uso; desde las implicaciones que tienen en términos de exclusión por su sentido jurídico (quién es “legalmente” ciudadano y quien no) como desde las objeciones a entendidos republicanos que planteas. Debemos tener esa discusión por aquí, pero preferiblemente en una actividad en la que podamos ampliar el foro y deliberar, antes de eliminarla, por ejemplo. a mí por el momento, me convence resignificar el término pq el hecho de que en nuestra jursidiccion el termino se haya significado desde su concepcion juridica no quiere decir q se eche por la borda su concepcion politica y me gustaria contribuir a quitarle la connotacion actual y resignificarla desde un sentido pluralista. pero ese sin duda, será un debate que tendriamos que tener y por supuesto desde la mayor apertura. lo mismo con las concepciones de las democracias…” Érika Fontánez Torres

-“Creo que hay mucho entusiasmo en pensar/practicar (o practicar pensando, o pensar practicando) esas otras “democracias” (qué lindo suena en plural). Pues dale, ya trataré de unirme a esos otros foros que mencionas cuando vayan saliendo.”-Luis Othoniel

Pueden continuar la conversación por aquí!. ¡Sigamos ampliando este debate tan necesario!

Personas que han endosado el documento a 12 de julio de 2015.

Érika Fontánez Torres
Carlos Pabón Ortega
Juan Carlos Rivera Ramos
Verónica Rivera Torres
Luis José Torres Asencio

Carolyn Guzman Agosto
José R. Rivera
Rafael Acevedo
Mariana del Alba
Victor Villariny
Javier Santiago Lucerna
Noeli Pérez de la Torre
Eugenio García Cuevas
Tito Otero
Mariana Iriarte
Alvin Rafael Couto de Jesús
Kahlil Chaar Pérez
Rashid Carlos Jamil Marcano Rivera
Ivette Chiclana
Fernando Moreno Orama
Myriam Quiñones Maura
Víctor Pérez Mejía
Raúl Santiago Bartolomei
Nicole Couret Alvarado
Luis Othoniel
Mabel Rodríguez Centeno
Carlos Manuel Martínez Casado
Álvaro A. Almonte Veloz
José Quiroga
Manuel Martínez Maldonado
Ricardo Rodríguez Santos
Jaime Géliga Quiñones
Coqui Carmen Santiago
Javier Andrés Córdova Sánchez
Ricardo A. Vega
Francisco Martínez
Maribel Rivera Ortiz
Grace Robiou
Eddie S. Ortíz
Santiago Delgado
Luis J. Beltrán Álvarez
Rodney Lebrón Rivera
Laura Náter Vázquez
Victor Torres Rodríguez
Eduardo Valsega Piazza
Miguel Lico Figueroa
Carolina Del Valle
Gegman Alexander Lee Rios
Angel Lozada
Pablo Samuel Torres
Alexis Rodríguez
Jean Carlos Suárez
Ataveyra Medina Hernández
Alberto A. Sánchez Piñeiro
Carlos Muñiz Pérez
Ricardo Coronado
Anayra Santory Jorge
Marta Aponte Alsina
Natya Trujillo Santos
Bianca P. Ortiz Nuñez
Juan Pablo González-Marín
Javier Villar Rosa
Amado Martínez Lebrón
Joel Cintrón Arbasetti
Stephanie Mercado Irizarry
Rafael Ayala Hernández
Abdiel E. Cabán
Ivette López
Javier Febo Santiago
Krystal N. Cobián Ayerdi
Ilean Pérez
Malena Rodríguez Castro
José Augusto Punsoda Díaz
Ana Eilyn López
Ricardo Ortíz Morales
Niorly Mendoza
Jorge Román Ortíz
Carlos Colón
María Mayu Cruz
Bolivar R. Quiles
Elvin J. Díaz
Angelí Vélez
Kris Pérez Hicks
Miguel A. Cruz-Díaz
Mariana Nogales Molinelli
Frances Collazo Cáceres
Ruben Colon Morales
Janialy Ortiz Camacho
Juan C. López
Pablo Benson
Carlos R. Ruíz Cortés
Maidelise Ríos Medina
Juan Carlos Quintero-Herencia
Ariadna Godreau Aubert
Rafael Acevedo Cruz
María Isabel Quiñones
Gabriel Rivera Pagán
Fernando L. Nieves Cotto
Julito José
Juan R. Hernández García
Ronald Mendoza-de Jesús
Juan C. Santiago De Jesús
Saime Figueroa Rodriguez
Angel L. Rivera Agosto
Gache Franco
Zoraida Santiago
Luis Alberto Zambrana
Laura Ashley Morales Pontón
Erik Rivera-Marchand
Pablo Torres
Pablo J. Morales
Rima Brusi-Gil de Lamadrid
Mary Leonard
Lena Burgos-Lafuente
Ana Irma Rivera Lassén
Evelyn Otero Figueroa
Cristina Pérez Díaz
Francis D. Watlington
Yaraní Del Valle Piñero
Israel Ruiz-Cumba
Maritza Stanchich
Aida Geigel Lores
Alana Feldman Soler
Frank Méndez

Lissette Rolón

Hay 644 firmas que aparecen en la petición Hacia una Democracia Ciudadana. Vea el documento de los firmantes aquí. Sign-the-Petition-to-Puerto-Rico (2)

Tu Firma

Democracia Ciudadana

multitudPropuesta para una reforma democrática

Te invitamos a leer nuestro texto/propuesta sobre la necesidad de una reforma que permita profundizar y ampliar la democracia en Puerto Rico. Es un documento de trabajo que tiene como intención abrir una discusión que nos resulta urgente.

Comenta, discute, presenta propuestas y comparte. Si te sientes convocada/o, añade tu nombre final para incluir tu firma.

Según la discusión se vaya desarrollando, organizaremos actividades para afinar otras iniciativas.

Democracia Ciudadana

.I.

La crisis

Vivimos en una crisis democrática. La crisis que nos agobia tiene dimensiones políticas, económicas y sociales muy serias. Las desigualdades económicas y sociales crecen a pasos acelerados, lo que a su vez genera más criminalidad, falta de acceso a las necesidades básicas y el éxodo de miles de puertorriqueños a diario.

Asimismo, vivimos una inercia política en que la deuda pública , la corrupción y el dictamen del capital financiero informan no solo el gobierno sino también el sentido común y la imaginación política. Por otro lado, el bien común, la solidaridad, las instituciones que la posibilitan y la misión de una vida buena en libertad e igualdad se desdibujan del horizonte político. No podemos acostumbrarnos a este estado de cosas. Hay que pensar, imaginar y actuar hacia otro país posible.

Ansiosos por encontrar alternativas a las nefastas políticas económicas neoliberales que ejecutan los partidos dominantes chocamos contra los muros institucionales del bipartidismo. Se hace cada vez más necesaria la acción ciudadana amplia para buscar alternativas y ampliar el modelo democrático.

.II.

El sistema de trampa electoral

Desde la creación del Estado Libre Asociado se elaboró una maquinaria electoral de representación mínima que apenas permite grados de democracia menor, pues limita o trunca la participación ciudadana en el desarrollo de ideas, programas y proyectos políticos. Esta maquinaria y modelo perpetúa la alternancia de los partidos políticos sin que haya cambios significativos. El diseño institucional actual privilegia a estos partidos fuertes de forma tal que se excluye cada vez a más personas de la toma de decisiones y de sus aportaciones de acuerdo con sus experiencias y necesidades. Esto no tiene porque ser así. Urge cambiar este diseño.

Para que haya democracia real, tienen que estar las condiciones que la posibiliten y la promuevan. Prohibir –como ahora- las alianzas formales, dificultar hasta el asfixie las candidaturas independientes, obstaculizar la creación de nuevos partidos y otras formaciones políticas, entregar al capital privado la financiación de las campañas, mantener la simple mayoría como parámetro de victoria electoral, entre otras prácticas, son la orden del día, y la noche, de nuestro “déficit democrático.”

Si bien el andamiaje democrático en Puerto Rico está claramente limitado y restringido por la relación colonial con los Estados Unidos, esa no es la única limitación. Hay diversos escenarios que deben atenderse y el déficit del ejercicio electoral de quienes “nos gobiernan” es uno de ellos. El esquema electoral actual nos limita a “elegir” a un mismo régimen bipartita (PPD/PNP) que, a pesar de las diferencias de estilo y forma, a la larga implantan las políticas que favorecen a los mismos intereses económicos y le dan la espalda a la amplia mayoría social del país. Esta realidad que afecta el día a día de la inmensa mayoría es insostenible y debemos transformarla, ya.

Para que una democracia funcione es importante que los ciudadanos tengan verdaderamente la posibilidad de escoger entre alternativas reales. Es vital que las alternativas del proceso político presenten posiciones claras y diferenciadas respecto a los principios ético-políticos que guiarán sus acciones de gobierno. La magnitud de la crisis -que se ha acumulado a través de décadas- demuestra que en nuestro país tales condiciones no existen. Lejos de diferenciarse, las recetas de los partidos que han gobernado han profundizado la crisis. Su perpetuación y alternancia en el poder, además, la han logrado a través de reformas electorales perversas y poco democráticas. En otras palabras, han perpetuado un sistema de trampa electoral.

.III.

Reforma hacia la Democracia Ciudadana

En este momento de crisis es asfixiante la ausencia de alternativas que puedan contribuir a construir otro país. Hasta el momento los esfuerzos en esta dirección, ya sea desde candidaturas independientes o desde partidos minoritarios, han chocado y seguirán chocando con una estructura electoral que perpetúa la hegemonía PNPPD.

Para lograr un sistema diferente que parta del pluralismo ciudadano y permita candidaturas ciudadanas efectivas es urgente una reforma electoral. El punto de partida de esta reforma debe ser el pluralismo ciudadano y democrático y no la dictadura de los partidos. Para ello hace falta una reforma que profundice y radicalice la democracia realmente existente.

Algunos elementos de una posible reforma democrática son los siguientes: 1) alianzas electorales; 2) representación proporcional; 3) facilidad para inscribir partidos minoritarios y candidaturas independientes; 4) mecanismos de revocación de funcionarios electos, si su ejecución es claramente contraria al programa que propuso para ser elegida o por corrupción; 5) límite de términos electivos; 6) iniciativas ciudadanas directas; 7) límites reales a la financiación y el tiempo de las campañas políticas; 8) sistema de dos rondas si no se adquiere una victoria de 50% + 1 en la primera vuelta; 9) acceso igualitario a los medios.

Existen las condiciones para articular e impulsar una propuesta y un movimiento de reforma democrática profunda. A lo menos que podríamos aspirar es a tambalear el “debate político” del país; hay que hacer claro que las cosas pueden ser de otra forma. Trazar como objetivo una reforma electoral democrática es una táctica posible para abrir paso a la consolidación y convergencias de partidos emergentes y candidaturas ciudadanas independientes. Una reforma de este tipo debe romper con la estructura electoral actual. Ya basta de perpetuar la inercia del bipartidismo y el llamado “voto útil”. La diversidad de actores políticos a la que aspiramos no debe entenderse como sinónimo de fragmentación y debilidad democrática sino, por el contrario, como un movimiento para radicalizar la democracia en Puerto Rico. La crisis que vivimos no es únicamente “económica” sino principalmente política. Por ello es urgente democratizar nuestra sociedad.

En ese camino es necesaria una reforma profunda que abra paso a la democracia ciudadana. Exijamos una reforma que reconfigure el escenario político del país. Exijamos que la pluralidad y diversidad de personas que compone a Puerto Rico puedan ser partícipes directos de nuestro futuro. Exijamos una democracia ciudadana.

Érika Fontánez Torres

Carlos Pabón Ortega

Juan Carlos Rivera Ramos

Verónica Rivera Torres