Esta semana en Emergencia Democrática

Emergencia Democrática
Del 13 de febrero  al 19 de febrero de 2016.

Todos los viernes se publicará el semanario Emergencia Democrática donde pondremos en discusión las noticias más importantes de la semana y estaremos reflexionando sobre cómo los partidos, las candidaturas independientes y los medios se enfrentan y proponen (o no) opciones a los problemas que afectan a las ciudadanas y ciudadanos de Puerto Rico. Creemos pertinente utilizar la palabra ‘Emergencia’ en dos sentidos: como crisis y como la necesidad de un emerger democrático para enfrentarla.

Durante esta semana destacamos los siguientes temas de interés ciudadano: la necesidad de participación amplia de la ciudadanía en el proceso de nominación y confirmación de las vacantes del Tribunal Supremo de Puerto Rico; la grave falta de acceso e igualdad de oportunidades en la solicitud y otorgamiento de la becas presidenciales de la UPR; el problema crítico de la falta de acceso a la justicia; la falta de transparencia en los donativos a los partidos políticos.

Participación de la Ciudadanía en nominaciones y confirmaciones de vacantes en el Tribunal Supremo de Puerto Rico

Es imprescindible que la ciudadanía participe en los procesos de selección y nombramiento de las vacantes que surgen en el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Hemos dicho antes que estas personas deben contar con una hoja de vida que no solo atañe a sus llamados “méritos tradicionales” sino que entiendan y se hayan familiarizado en su carrera con los problemas jurídicos más acuciantes del país, en el caso contemporáneo con problemas como el grave problema de acceso a la justicia (se estima que 75% de personas en casos civiles carece de representación legal) y a la representación legal que tiene gran parte de la población. Además, el proceso no puede ser tal que simplemente mecánicamente refrende la perpetuación de las personas con privilegios ya sean partidistas o de los mismos sectores sociales con poder. Vea la propuesta de preguntas para nominados y nominadas al Supremo, preguntas de interés público y enfocadas en el tema del acceso a la justicia, que elaboraron una serie de organizaciones a través de Espacios Abiertos.

El problema crítico de la falta de acceso a la justicia

“Hay unas poblaciones que están quedando descubiertas y que son más vulnerables ante la falta de servicios legales. Entre estos tenemos inmigrantes, confinados, personas que están experimentando desahucios y ejecuciones de hipotecas, las personas de edad avanzada, padres y madres de educación especial y menores”, sostuvo Godreau-Aubert.”

Cualquier proyecto político que entienda la importancia de la democracia tiene que dar cuenta de este estado de cosas. No puede hablarse de un ciudadano que cuente en democracia si no tiene los elementos básicos para participar y la vulnerabilidad los mantiene al margen de lo que implica ejercer cotidianamente la ciudadanía y participar en temas que le afectan. Estos asuntos deben atenderse con urgencia.

En Democracia Ciudadana hacemos un llamado: Rendición de cuentas para los que han gobernado y propuestas concretas sobre este tema de parte de quienes se nominan para gobernar. Vea la nota completa aquí.

La grave falta de acceso e igualdad de oportunidades en la solicitud y otorgamiento de la becas presidenciales de la UPR

Esta semana ha hecho noticia un señalamiento de irregularidades como la falta de convocatorias abiertas en la reactivación del programa de becas presidenciales de la UPR. La Facultad de Derecho de la UPR aprobó dos resoluciones en las que señalan que se rechaza toda imposición de candidatos a plazas docentes bajo el esquema de becas presidenciales sin que se haya contado con la participación de las facultades, Comités de Personal y Decanos, y según convocatoria para plazas, como dispone el Reglamento General de la UPR. La segunda resolución exige al Presidente de la UPR que haga público el proceso de otorgamiento y convocatorias de las becas presidenciales del periodo 2014-15. En similares términos se expresaron el Senado Académico de Río Piedras y los consejos de estudiantes General y de la Facultad de Derecho. A continuación un comentario en reacción a la discusión que hubo del tema ayer por la radio y prensa escrita.

“Hay muchos asuntos mal en el tema de la otorgación de las becas presidenciales que se están discutiendo en la prensa a raíz de la denuncia y exigencia de explicaciones por parte de la Escuela de Derecho, pero de todas, lo que es indefendible -y no sé como el Rector lo continúa defendiendo- es que no hubo convocatoria para que las personas solicitaran la beca. Las personas a las que se le otorgaron pudieron haber sido seleccionados, pudieron tener los méritos pero no hubo igualdad de oportunidades para otros exalumnos, profesores adjuntos, y profesionales en general para solicitar esas becas y beneficiarse de algo que es público.

Si ya de por sí el principio de mérito es falaz en una sociedad falta de igualdad de oportunidades, es aún más indefendible que cuando hay escasez de recursos, ni siquiera se convoque para que al menos haya oportunidad de competir. Solo solicitaron dos personas que se enteraron por estar en el lugar correcto y en el espacio correcto y eso, hemos señalado una y otra vez, es mantener y perpetuar el privilegio, en este caso de capital cultural y simbólico. Solicita quien tiene conexiones para enterarse. Eso no es defendible. ¿Cuántas personas igual o mejor cualificadas pudieron haber solicitado la beca? Más aún si luego a esa persona se le pretende garantizar una plaza sin convocatoria según exige el Reglamento General de la UPR. Es inverosímil que se siga defendiendo lo indefendible”. éft

Vea las resoluciones de la Facultad de Derecho de la UPR y algunos enlaces sobre el particular:

Alegan que la UPR da becas por pala (Metro)

Becas a privilegiados suman 60,000 (Metro)

Proponen investigar el favoritismo político en la UPR (El Vocero)

Presidente UPR niega favoritismo (El Vocero).

Carta Abierta del Consejo de Estudiantes UPR RP sobre becas presidenciales

La falta de transparencia de los donativos a los partidos políticos 

Un tema que va a la médula del sistema electoral y que como sabemos, a través del caso del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Citizen United se ha validado la no limitación de las aportaciones de corporaciones a las campañas eleccionarias. Eso, entre otras cosas, pero sobre todo, ha hecho añicos la democracia representativa, convirtiendo el proceso electoral en un campo de batalla de solo aquellos sectores con poder económico que pueden indefinidamente hacer donaciones para controlar las plataformas, campañas y gobernanza a través de los partidos políticos. Quien más tiene más vale, echando por la borda aún más la idea de una persona un voto.

Aquí la nota: Mera Apariencia de transparencia en donativos políticos

“El acceso efectivo a la información es un pilar de la democracia, pero en la Isla los mecanismos para acceder a documentos públicos son insuficientes y solo han procurado dar la truculenta impresión de un sistema transparente”.

 

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Esta semana en Emergencia Democrática (27 al 6 de febrero)

Emergencia Democrática

Del 27 de enero al 6 de febrero de 2016

Durante esta semana destacamos tres temas: el logro de “enmienda Vargas Vidot” en el Senado de Puerto Rico, la crisis de salud que se hace aún más patente en el cierre de facilidades en Loíza y la crisis financiera en la UPR.

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ENTREVISTA CON EL RECTOR DE LA UPR DE CAYEY, JUAN VARONA Y VARGAS VIDOT SOBRE CASA UNIVERSIDAD . FOTO POR INGRID TORRES

Reforma Electoral:

“Ayer el Senado Puerto Rico aprobó, de forma unánime (26-0), el proyecto de ley ‪#‎PS1545‬. De ser aprobado este proyecto de ley en la Cámara de Representantes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, los candidatos independientes a puestos políticos tendrían que entregar la misma cantidad de endosos que se le requieren a los candidatos que corren representando a un partido.

El resultado de esto en el 2016 sería que candidatos independientes a la gobernación como Alexandra Lúgaro y Manuel Cidre tendrían que entregar 8,000 endosos Ayer el Senado Puerto Rico aprobó, de forma unánime (26-0), el proyecto de ley #PS1545. De ser aprobado este proyecto de ley en la Cámara de Representantes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, los candidatos independientes a puestos políticos tendrían que entregar la misma cantidad de endosos que se le requieren a los candidatos que corren representando a un partido.” De la pág. de Vargas Vidot Senador Independiente 2016.

Esta enmienda, que abre un poco más el limitado espacio democrático que posibilita la ley electora, se aprobó a pesar de la evidente incomodidad y malestar de los senadores de los partidos tradicionales. Su aprobación es una muestra de que es posible articular una reforma democrática que amplie y profundice la democracia realmente existente en el país. Es un primer paso hacia una necesaria y posible democracia ciudadana. Hay que continuar los esfuerzos a favor de una reforma democrática a favor del bien común. El caso judicial radicado por Vargas Vidot en contra de la exigencia de endosos que está contemplada en la actual ley electoral continúa. Debemos estar alertas a que pasa en la Cámara y que pasa en el caso judicial. La estrategia de Vargas Vidot ha abierto una fisura importante a la antidemocrática ley electoral. Debemos profundizar esa fisura democrática.

Senado reduce endosos para candidatos independientes (El Vocero) 

La partidocracia, sin embargo, sigue resistiendo.

Crisis de Acceso a la Salud:

EL Departamento de Salud cerrará la Sala de Emergencias en el Concilio de Salud de Loíza. Una vez más, la sopa parte por lo más fino. Loíza, uno de los pueblos más necesitados, vulnerables y de mayor pobreza y desigualdad sufre directamente y desproporcionadamente el impacto de la crisis, que para ellos y ellas ya de por sí es permanente hace mucho tiempo. Esta carta del Taller Salud a la Secretaria de Salud, recoge muy bien el problema. Nos unimos a su pedido.

Crisis en la UPR:

La Universidad pública está en crisis y sin embargo, no parece haber un plan para atender la situación. Esta entrevista al Secretario de Hacienda en el periódico Diálogo, ejemplifica que al parecer nadie está a cargo.

“Le debemos como $80 [millones]. Ese balance es el que va a ser difícil de bajar. Estamos dándole semanalmente [a la UPR] lo suficiente para que opere”, indicó el secretario. “Si desembolsamos los $18 millones pues baja; si no, pues sube”, añadió.

“Pero si nos dejamos llevar por el cálculo de $18 millones semanales, eso da $72 millones mensuales”, inquirió este medio. “Eso es de $3.5 a $4 millones más de lo que recibiría mensualmente la UPR por la fórmula, que es $68.5 millones. ¿Responde esto a que Hacienda puede dejar de enviar el dinero eventualmente y, ante eso, se le envía más a la UPR ahora para al final deberle menos?”, cuestionamos.

“Podría ser. El cash flow se está apretando. Nosotros estamos en coordinación diaria con Uroyoán [Walker Ramos, presidente de la UPR] y la gente de finanzas para que no se tranque el bolo”, rebatió Zaragoza Gómez.

“¿Y por qué solo hay un acuerdo verbal y no hay un documento?”, insistimos.

“Lo que pasa es que yo ahora mismo no puedo llegar a un acuerdo de comprometerme a desembolsarle una cantidad diaria o semanal o mensual porque yo tengo mucha variabilidad en mi cash flow y no quiero quedar mal. Si el martes tengo, le puedo enviar; si no, le envío el miércoles. Así están las cosas”, sostuvo el contable.

Esta semana en Emergencia Democrática

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Tomado de Interactive.org

Emergencia Democrática

Del 23 al 30 de enero de 2015

Todos los viernes se publicará el semanario Emergencia Democrática donde pondremos en discusión las noticias más importantes de la semana y estaremos reflexionando sobre cómo los partidos, las candidaturas independientes y los medios se enfrentan y proponen (o no) opciones a los problemas que afectan a las ciudadanas y ciudadanos de Puerto Rico. Creemos pertinente utilizar la palabra ‘Emergencia’ en dos sentidos: como crisis y como la necesidad de un emerger democrático para enfrentarla.

Durante esta semana destacamos dos temas, dentro de la gran cantidad de temas de interés ciudadano: la reforma y el bipartidismo electoral, y la violencia y criminalidad continúan como un tema que requiere de atención.

Emergencia de democratizar los procesos electorales y la democracia representativa

Además de las diversas voces ciudadanas que han clamado en la esfera pública por una reforma electoral, como uno de los tantas acciones necesarias para democratizar la vida en Puerto Rico y los procesos electorales, los partidos políticos tradicionales se mantienen silentes sobre el asunto. Ya no es secreto que la Ley Electoral contiene trampas anti-democráticas que pone trabas serias a la generación de nuevos partidos políticos y a la inserción de ciudadanos y grupos en los procesos en que la ciudadanía escoge a sus representantes. Estas trampas electorales han sido normalizadas y diseñadas con toda la intención para que quienes se alternan el poder o tradicionalmente aspiran a él, sean los únicos en presentarse ante la ciudadanía. Pero sabemos que no tiene porque ser así, que la ley puede y tiene que cambiar para abrirse a un espíritu verdaderamente democrático, que aún bajo el sistema representativo, fomente y propicie que la ciudadanía tenga las oportunidades para escoger candidatos y candidatas y -más importante aún- propuestas y visiones ético-políticas distintas.

Esta semana el tema surgió pero debe surgir de manera más protagónica, debemos exigir que los candidatos, todos y en particular los y las que se hacen llamar “progresistas” de los partidos tradicionales, se pronuncien sobre el particular, que compartan su punto de vista y qué harán a favor de esta exigencia. Los partidos que se presentan en estas elecciones, así como los y las candidatas tienen que expresarse sobre esto. Debe ser un tema de emergencia ciudadana. También, debemos exigir que la prensa haga un trabajo de más rigor, indague sobre estas fallas y trampas, investigue, haga reportajes especiales sobre cómo esto se traduce en un cierre democrático para que la ciudadanía no pueda sino re-elegir a los mismos que ya nos han fallado.

Esta semana conocimos de los esfuerzos de dos entidades, el grupo Vamos y el doctor Vargas Vidot y su grupo de apoyo, que acudieron a los tribunales para impugnar la inconstitucionalidad de requisitos que esta ley impone a ciudadanos que quieren ofrecer sus candidaturas pero que la ley es un escollo perverso para que puedan hacerlo.

Vean los enlaces:

Buscan impugnar el truco de los endosos (Noticel)

Vargas Vidot impugna el artículo de la Ley Electoral

En temas relacionados, la candidata del Partido del Pueblo Trabajador (PPT) publicó una columna expresándose sobre la importancia de que esta campaña gire sobre diversos temas de derechos humanos que nos aquejan, así como la importancia de que el tema del status se asuma no desde los partidos tradicionales y oficiales, no a partir de los mismo supuestos de que unos pocos dirán qué fórmula de estatus es la “naturalmente” mejor, sino que en todo caso, se discuta desde las bases, a partir de un proceso democrático. Coincidimos con ella cuando expone:

“Nuestra historia nos ha demostrado dos cosas sobre el status. Una, que los partidos políticos tradicionales se benefician del tema cada cuatro años sin intención de solucionarlo. La segunda, que no hay referéndum que valga si no hay un proceso honesto de educación y apoderamiento para que la gente- no tres o cuatro gatos oficialistas- tome decisiones informadas. ¿O la idea es imponer al resto del País una fórmula de status para que nos gobiernen los de siempre?

¿La gente y sus derechos humanos antes que la deuda? Sí. ¿Discutir el status con los tres partidos de siempre y sin la gente de a pie? No y no.”

Vea su columna: El Estado de las Cosas.

Podríamos decir que las impugnaciones a la Ley Electoral, los cuestionamientos a las trampas anti-democráticas que la ley contiene, la entrada en escena de nuevos candidatos y candidatas del PPT, como Amárilis Pagán Jiménez, y los independientes como Vargas Vidot, y sus nuevas perspectivas y miradas políticas, son grietas que se van abriendo para enfrentar el bipartidismo y la fosilización de la política en Puerto Rico.

Mucha gente está hastiada del bipartidismo y de la resignación a las mismas viejas “disputas” politiqueras, que no son tales sino que en la práctica son los mismos consensos que nos mantienen en una inercia crítica. Hemos soportado demasiado a los mismos personajes politiqueros, a los mismos que se desviven y viven por los partidos como su dogma de fe y que viven de nosotros y de nuestra decadencia.

Hay que seguir abriendo fisuras y seguir insistiendo en el quiebre de ese bipartidismo y en la apertura a un nuevo escenario político. Bravo por los y las que lo están impulsando.

Emergencia sobre la violencia en el país: urge una conversación profunda y sensata sobre los factores que nos mantienen en un estado de violencia.

Hace tiempo estamos en un estado de violencia que hemos normalizado. No son pocas las voces que han hablado, llamado la atención y escrito sobre el fenómenos de la criminalidad y la violencia en el país. Esta semana dos sucesos han mantenido a la ciudadanía consternados y nuevamente retomamos -siempre insuficientemente- el tema de las razones para la violencia: el asesinato de la fiscal Francelis Ortíz y el asesinato de la joven Shakira Sánchez Colón, en un hospital, luego de haber parido a su criatura. El Secretario de Justicia ofreció en conferencia de prensa lo que llamó el “esclarecimiento” de estos casos que apuntan al “robo” o simplemente, según dijo son “inexplicables”.

Tanto si tomáramos como ciertos estos esclarecimientos, como si los cuestionáramos, lo cierto es que tenemos una emergencia ciudadana en el tema de la violencia. ¿Qué factores son los que tienen mayor peso a la hora de atajar estos crímenes o el fenómeno de la violencia en el país? ¿Qué tenemos que tomar en cuenta para hacer políticas públicas que atajen este tema de una manera responsable y efectiva? Urge que los partidos políticos y los candidatos y candidatas que pretenden gobernar este país nos ofrezcan a los y las ciudadanas explicaciones, cómo van a atender esta situación, cuál es su acercamiento, qué proponen para atajarla. Sólo así podemos participar efectivamente en la esfera pública en una discusión sobre estos temas, solo así tendrá alguna razón de ser el proceso eleccionario y podremos distinguir- si es que existen- entre las propuestas de quienes aspiran a gobernar. ¿Por qué la prensa no es más incisiva en preguntarle a los candidatos directamente sobre estos asuntos? Quien aspire a representar a los y las ciudadanas que estamos preocupadas por este estado de cosas tiene el deber y la responsabilidad de discutir estos temas y sus propuestas.

 

 

Emergencia Democrática

Emergencia Democrática

Por un nuevo sentido común: ante problemas comunes, soluciones comunes. 

Del 18 de enero al 22 de enero del 2016.

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Fotografía de Círculo Podemos Blogeros, con fecha del 28 de marzo de 2015.

 

Todos los viernes se publicará el semanario Emergencia Democrática donde pondremos en discusión las noticias más importantes de la semana y estaremos reflexionando sobre cómo los partidos, las candidaturas independientes y los medios se enfrentan y proponen (o no) opciones a los problemas que afectan a las ciudadanas y ciudadanos de Puerto Rico. Creemos pertinente utilizar la palabra ‘Emergencia’ en dos sentidos: como crisis y como la necesidad de un emerger democrático para enfrentarla.

En esta semana se presentaron una serie de noticias que dejaron en evidencia cómo la crisis y el momento que enfrentamos tiene repercusiones concretas en la vida diaria y requiere que miremos de manera protagónica la cuestión social. Presenciamos el deterioro evidente de diversas cuestiones sociales como la provisión de servicios de educación especial, los derechos humanos y civiles de las personas confinadas, la falta de justicia salarial, la escasa rendición de servicios y el incumplimiento de obligaciones del gobierno hacia los ciudadanos (el impago del reintegro) y la violencia típica de un narco-estado. Mientras todo esto ocurre los partidos y los comentaristas profesionales insertados en los medios de comunicación enfocan la atención casi exclusivamente en el estatus y controversias político-partidistas. Sin embargo, los asuntos que aquejan directamente a la ciudadanía se relegan a un segundo plano, sin mirarlos holísticamente y por tanto, sin que se exijan cuentas y se presenten opciones para atenderlos. ¿Cómo el pago de la deuda afecta directamente a la ciudadanía en temas como los que se discutirán a continuación? ¿Qué proponen los candidatos a la gobernación y el gobierno actual para atender las necesidades directas y cotidianas de quienes están sufriendo estas carencias?

Crisis con efectos diversos: El grave problema de liquidez del Gobierno ha impactado directamente a estos cuatro ciudadanos

Aunque inició clases la semana pasada, el pequeño Ángel A. Rivera, de 4 años, no ha tomado ni un día de terapias para su condición de autismo, pues el Departamento de Educación (DE) no le he pagado al proveedor que se las ofrece a través del mecanismo de remedio provisional.

“Las terapias están canceladas hasta nuevo aviso por la falta de liquidez”, contó la madre del niño, Melisa Rosario, de 37 años y de Bayamón.”

Padecen más la crisis económica los de abajo: Los efectos se dejan sentir con más fuerza en la población pobre y de clase media, que ve afectada la prestación de servicios

“El Gobierno se ha centrado en resolver la (reestructuración de la) deuda sin mirar cómo esa discusión tiene efectos en los problemas sociales. Por lo tanto, no hay una estructura para paliar los efectos de la crisis en los problemas sociales”, dijo. “El Gobierno se ha centrado en resolver la (reestructuración de la) deuda sin mirar cómo esa discusión tiene efectos en los problemas sociales. Por lo tanto, no hay una estructura para paliar los efectos de la crisis en los problemas sociales”, dijo.

Empeora la crisis en el Gobierno: Poco crecimiento económico y recaudos retrasados ponen en riesgo el cumplimiento con las obligaciones

“Los GOs están garantizados por la Constitución y su pago va por encima, incluso, del de servicios básicos, como educación, salud y seguridad…’Pero estas son medidas que no ayudan a la economía. Lo estamos viendo y lo estamos sintiendo, pero la Constitución tiene un orden de prioridades: primero los GOs y después los servicios básicos’, dijo Acosta, quien hizo referencia a los problemas -reseñados en El Nuevo Día- que están enfrentando los ciudadanos en áreas como educación especial, salud y transportación pública, entre otras, debido a la crisis.” –Melba Acosta, Banco Gubernamental de Fomento.

Emergencia Democrática: “Lo que procede entonces es un referéndum para enmendar la constitución para que la primera obligación del gobierno sea proveer los servicios esenciales a la ciudadanía y no el pago de la deuda. ¿No hicieron dos referéndums para tratar eliminar el derecho constitucional a la fianza? Junto a esa consulta constitucional lo que debemos demandar es: (1) una moratoria al pago de la deuda; (2) una auditoría ciudadana de la deuda; (3) negociar una reestructuración de la deuda.”

Advierte peligro de desahucios en residenciales públicos: El senador Ramón Luis Nieves Pérez aseguró que esto ocurrirá si no se aprueba la Reforma de Subsidios Energéticos

Emergencia Democrática: “Los confinados sin comida, los residentes de caseríos sin electricidad. Es decir, no solo que pague la gente, sino que paguen los más marginados y estigmatizados. Hay tantas razones para movilizarse, para organizarse, para denunciar desde distintos frentes: moratoria y auditoria ciudadana de la deuda, a favor del transporte público, de la educación pública, de la vivienda digna, en contra de los desahucios – los que ya se han dado y los muchos que vendrán, si no hacemos nada -, a favor de una reforma democrática. Todo esto es parte de la emergencia ciudadana que tiene que irrumpir, o será como los de arriba indiquen e indican – que paguen los pobres, ‘losers’, ‘crápulas’, porque así es el neoliberalismo y ‘such is life’.”

Vigente el riesgo de suspensión de los alimentos a los confinados: La compañía que provee comida a todas las cárceles no recibió ayer pagos nuevos, por lo que este viernes no habría servicio

Emergencia Democrática: Esta semana la población confinada del país estuvo a punto de quedarse sin alimentos debido a la falta de liquidez del gobierno y sujeto a la arbitrariedad de si se paga o no a los suplidores de alimentos.

Fugitivos Columna de Mari Mari Narváez

“¿Quién dice que no somos un narco estado? ¿Cuáles son sus argumentos? Porque creo que el tiempo y las razones se nos han agotado. Las organizaciones criminales hace tiempo que no solo enfrentan al Estado sino que lo han infiltrado y ya ejercen dominios sobre él también. Realmente desconocemos a qué escala pero no por eso podemos negar una realidad tan obvia, un elefante inmenso frente a nuestras narices.” –Mari Mari Narváez

Universitarios reclaman que Hacienda le pague a la UPR: Hacienda le adeuda a la UPR un total de $121 millones.

“Todo Puerto Rico conoce que Hacienda no está enviando las remesas a la UPR y las agencias públicas, para tener fondos disponibles para el pago de la deuda pública. El Gobierno tiene que reconocer de una vez y por todas que la deuda es impagable. La ruta debe ser a reestructurar toda la deuda pública del País. Emplazamos al Gobernador a poner la palabra en la acción. Páguele a la gente y no a los bonistas. La irresponsabilidad de esta política pública pone en riesgo la operación de la UPR y la educación y los servicios que esta le ofrece al País”, destacó Guillermo Guasp Pérez, presidente del CGE del Recinto de Río Piedras.

Conversación con Carlos Pabón Ortega

Compartimos en Democracia Ciudadana la más reciente entrevista del programa Puerto Crítico al profesor Carlos Pabón Ortega. Entre los temas que conversan, todos relevantes a la democracia y a la “crisis” contemporánea, están la política electoral, la crisis “permanente”, la posibilidad de convergencias anti-neoliberales y los partidos políticos actuales en Puerto Rico.

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Sobre uso del término “neoliberalismo” (Thomas Douthat y Juan C. Rivera)

Así como los términos “democracia” y “ciudadanía”, el término “neoliberalismo” en este texto ha estado en discusión. Democracia Ciudadana recibió un comentario de Thomas Douthat (TD), exalumno de la UPR, abogado y economista y actualmente estudiante doctoral en los Estados Unidos. Reproducimos el comentario y sugerencia de Thomas y la respuesta de Juan Carlos Rivera Ramos (JCRR). Esperamos continuar la conversación sobre estos temas.

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TD: No estoy involucrado en DC, y por el momento vivo lejos, pero el manifiesto invita al lector a comentar. Hay una frase, “las nefastas políticas económicas neoliberales,” que no entiendo del todo.

Creo que neoliberal se ha vuelto en un termino “fuzzy” que es una especie de todo a uno lo que no nos gusta de lo que puede ser la derecha económica, o un apaciguamiento a dicho sector, también vagamente definido. Se tira de la definición de Harvey, que lo veo bien anclado en Reganism y Thatcherism?

Hay problemas con el uso del termino hasta desde el punto de vista de John Williams, parte del Washington Consensus, que dice que su plataforma se aleja del “market fundamentalism” (http://scienzepolitiche.unipg.it/tutor/uploads/williamson_on_washington_consensus_002.pdf). El consenso de Washington involucra 10 puntos. Cuales de esas políticas son las que son relevante a PR? Tal vez la mitad de los puntos.  Parte del problema de PR es que no puede participar en la mitad de los puntos por no tener representación en el congreso de EEUU.

(Esta critica fue informada en parte por: http://danielkayhertz.com/2015/02/23/what-is-neoliberalism-three-possibilities/ y otras fuentes, ) 

Pero tal vez en el manifiesto lo neoliberal no es precisamente una critica del mercado, sino de la filosofía política del rational choice? Aunque, hay que diferenciar el rational choice en su uso positivo de ciencia social del comportamiento de su aplicación como filosófica de política publica. Por ejemplo, creo que rational choice puede explicar como se logra usar el sistema de regulación de suelos (e.g. zonificación) para perjudicar a la gente nueva o con menos recursos ante los propietarios actuales.

Todo eso por decir que tal vez luchar contra el neoliberalismo tan ampliamente defendido podría complicar aglutinar al ciudadano en acción política. Tal cómo se ha adaptado, me atrevo decir que gran parte del debate sobre la austeridad tiene la premisa que un gobierno tiene, o no tiene, el poder y la voluntad para expandir la oferta monetaria para financiar gasto domestico, y que en PR y no puede proponer alternativas que no sean los que están siendo impuestos por los acreedores. DC supongo tiene un papel en demostrar que hay otra camino.

Sugiero, este texto en vez de hacer referencia al neoliberalismo.

“Manifestamos nuestra ansiedad  por encontrar alternativas las políticas publicas dominantes que sobreponen los valores del poder adquisitivo y el poder de mercado sobre el bienestar y el desarrollo del ciudadano/a y el medio ambiente. Anhelamos otro proyecto político basado en los valores democráticos, pero chocamos contra los muros institucionales del bipartidismo.” (tal vez tendría sentido elaborar una lista no-taxativa de temas apremiantes tal como han hecho con los desahucios y el transporte en España).

JCRR: Tal vez seria bueno incluirlo en el blog donde se discuten los conceptos , en este caso ‘neoliberalismo’. Desde mi perspectiva, si bien es cierto que hoy día el término se usa para ‘todo’ creo que sigue siendo importante usarlo, sobretodo en Puerto Rico donde personas como Bathia se desentienden del mismo. Los populares han querido referirse a algunos aspectos claramente ‘antipáticos’ de políticas neoliberales – como la ley 7 – como políticas ‘republicanas’, acorralando el discurso político en el cuadrilátero de la política estadounidense, pero me parece que al usar neoliberalismo (termino que en AL se uso en los 90s con gran efecto, y que se sigue usando en el resto del mundo – en Europa junto a ‘ordoliberalismo’, su tipo de neoliberalismo, por decirlo así), estamos llevando el debate a una escala más global, del capitalismo financiero y claro la teoría política que implica: desde la visión de individuos ‘independientes’ que toman sus propias decisiones de acuerdo a su razón y cálculo de beneficio (intereses y deseos) – sin ningún tipo de contexto social, político, cultural (Thatcher: ‘la sociedad no existe, solo los individuos y sus familias’), hasta las políticas donde el mercado ‘es ley’, y el capital financiero como protagonista. El elemento político en cuanto a la transformación de ciudadanos en consumidores y hoy en deudores, es parte del neoliberalismo a nivel mundial y esa discusión me parece crucial. Lo que sí me parece fundamental es en seguir discutiendo y presentar lo que entendemos por neoliberalismo, pero no creo que sacarlo como concepto sea buena idea, sobretodo en nuestro contexto boricua.

El lenguaje y los “ciudadanos” en el imaginario de la comuna de París

“Citoyennes et citoyens!” Kristin Ross on the political vocabulary of 1789 and 1871

The reverberations of the events of the French Revolution travelled far and wide, reemerging in some of the most unexpected places. Yet, one of the least explored aspects of its influence is in the new political vocabulary engendered by the events of 1789. In this extract from Communal Luxury: The Political Imaginary of the Paris Commune, Kristin Ross analyses the emergence of the popular reunions of the revolutionaries of 1848 in the years preceding the start of the Paris Commune and the reactivation of the language of the citoyen. In doing so, Ross brings to light the subtle process of intwinement evident across the diverse events that make up the great revolutionary century in French history that the events of the French Revolution of 1789 inaugurated.

If we begin with the state, we end with the state.  Let us begin instead with the popular reunions at the end of the Empire, the various associations and committees they spawned, and the “buzzing hives” that were the revolutionary clubs of the Siege. Then we see a different picture. For it was the reunions and the clubs that created and instilled the idea—well before the fact—of a social commune. What developed in the meetings was the desire to substitute a communal organization, which is to say a direct cooperation of all energies and intelligences, for a government composed of traitors and incompetents. The police at the time, numerous Communards, as well as a minority strain among subsequent historians of the Commune, knew this well. “It is the clubs and the associations that have done all the harm … I attribute all of the events which have just come to pass in Paris to the clubs and the reunions … to the desire of those people to live better than their condition allows.”4 In his dictionary of the Commune, anti-Communard Chevalier d’Alix defines “clubs” and public reunions as “the Collège de France of insurrection.”5 Historian Robert Wolfe writes, “If one had to trace the origins of the Commune back to a single starting point, one could do worse than to choose June 19, 1868, the date of the first unauthorized public meeting in Paris under the Second Empire.”6

But I would choose a different starting point, a few months later. The scene is the same: the evening meeting in the Vaux-Hall ballroom at Château-d’eau. By then Parisians had already taken possession of their right to gather and associate and had been meeting together for a few months. In the first reunions veterans of 1848, old and experienced orators, met together with young workers from the Paris section of the International Workers’ Association and with refugees from London, Brussels, and Geneva. Those who spoke did so “with decorum, tact, often with some talent, and showed real knowledge of the questions they addressed.”7 The topic, for several weeks, had been women’s labor and ways of getting their salaries increased. Two months of such meetings had ensued: they were orderly, statistical exposés on women’s salaries to which the press paid little attention and to which the government sometimes forgot to send its police spies. But one evening in the autumn a certain Louis Alfred Briosne, forty-six years old and a feuillagiste(artificial flower and leaf maker) by trade, took the podium amidst an atmosphere of fairly generalized boredom. Neither his less-than-average stature nor the fact that his body was ridden with the tuberculosis he would soon thereafter succumb to, prevented him from dropping a bomb into the room:

There arrived at the dais a short man leaning on the podium, as several people observed, as though he were about to swim out into the audience.

Up until then, orators had begun to speak with the sacramental formula: “Mesdames et Messieurs…” This speaker, in a clear and sufficiently vibrant voice cried out an appellation that had been deeply forgotten for a quarter century: “Citoyennes et citoyens!”

The room erupted in applause. The man who had been welcomed in this fashion did not, perhaps, go on to say anything more interesting than any of the others had—what does it matter? By throwing out his “citoyens,” he had evoked—whether purposely or not, who knows?—a whole world of memories and hopes. Each person present gave a start, shivered … the effect was immense and its reverberation spread outdoors.8

Communard Gustave Lefrançais, whose account this is, links the resonance of the words immediately to their last moment of common usage a quarter of a century earlier—sacred words of the revolutionary vocabulary widespread in 1789 and again in 1848. “Citoyens” was among the appellations that date back to 1789 and that were kept alive thanks to secret societies and revolutionary traditions— “patriots,” another such word, had, for example, gone out of fashion with young socialists and was nowhere to be found in 1871. But the particular force of its use by Briosne in the Vaux-Hall meeting has less to do with a hearkening back to the past than it does with the way that “citoyen,” in this instance, does not connote membership in a national body but rather a cleavage therein, a social gap or division affirmed in the heart of the national citizenry, a separation of the citoyen from what at that precise moment becomes its antonym, the now ghostly departed mesdames andmessieurs—the bourgeoisie, les honnêtes gens. And “connote” is the wrong word to use, for the words perform a forcible inscription of social division, an active, self- authorizing assertion of disidentification—from the state, from the nation, from all of the customs and phatic politessesthat make up middle-class French society. The words citoyen, citoyenneno longer indicate national belonging—they are addressed to people who have separated themselves from the national collectivity. And because the words are an interpellation, a direct second-person address, they create that gap or division in a now, in the contemporary moment constituted by the speech act; they create a new temporality in the present and, essentially, an agenda—something that all the speeches presenting well-meaning statistical data about women’s labor could not have begun to create. They allow an understanding of the present, in its unfolding, as historical, as changing. Paradoxically, perhaps, in this instance, it is the unspoken words “Mesdames, messieurs” which, when they are spoken and repeated, create the space/time of the nation and not citoyen. For the repetitive temporality created by the “sacramental formula” “Mesdames, messieurs” is the saturated time of the nation—a spatialized time, in fact, in keeping with Ernst Bloch’s observation that there is no time in national history, only space. “Thus, nationhood,” he writes, “drives time, indeed history out of history: it is space and organic fare, nothing else; it is that ‘true collective’ whose underground elements are supposed to swallow the uncomfortable class struggle of the present…”9 The name “citoyen,” on the other hand, may well be old and originate in another moment of the political past, but its iteration in this instance creates the now of a shared political subjectivization, “the uncomfortable class struggle of the present.” It interpellates listeners to be part of that present. Citoyen, citoyenne summons, then, a subject predicated on any number of disidentifications—from the state, the Empire, the police, and the world of the so-called “honnêtes gens.” The words are not addressed to the French national citizen. They conjure up an ideal of la femme libre, l’homme libre, a non-nationally circumscribed being, and are addressed to and responded to by such listeners accordingly.

What went on in the reunions and the clubs verged on a quasi- Brechtian merging of pedagogy and entertainment. An entry fee of a few centimes to pay for the lighting was charged. Club meetings provided instruction, though to what pedagogical end was open to debate. They were “schools for the people,”10 frequented, according to Communard Elie Reclus, by “citizens, who, for the most part, had never talked to each other until then”;11 they were “schools of demoralization, disturbance and depravity,” in the words of another contemporary observer.12 At the same time the nightly evening meetings had, in effect, replaced the theaters that had been shut down by the government since before the Siege, and some regular orators were known for their flamboyant theatricality. Shoemaker Napoléon Gaillard, according to Maxime du Camp, gave as many as forty- seven speeches between November 1868 and November 1869, often wearing a red Phrygian bonnet.13 Before September 4, certain topics were policed and subject to censor, and considerable suspense was generated by speakers who at any moment might venture into forbid- den territory and cause the proceedings to be shut down amidst the din of roared opposition.

Often, though, government censorship of topics related to politics and religion had the paradoxical effect of enabling vaster, more imaginative speculation to take place. It was forbidden, for example, to denounce particular government hacks but discussions about how to bring about an end to all inheritance could proceed unchecked. Skirting the narrow parameters of what the Empire deemed political allowed a more thoroughgoing vision of social transformation to come into view. One could not speak against the emperor or his various functionaries but one could advocate for an end to private property, or as one speaker put it: “Individual ownership of land is incompatible with the new society.”14 Hatred of capitalism, along with denunciation of bourgeois “vampires” or “cannibals,” was a regular topic, and a particular favorite of speakers like Gaillard père. “The big question [in the clubs] is that of bread, which is to say, property: whatever subject appears to be addressed, it’s really about that.”15 In the public meetings, where anyone was free to speak but the public shouted down those they had had enough of, no one political faction or generation could dominate. After September 4, as the reunions transformed themselves into clubs with more distinct ideological positions, certain speakers became “regulars” associated with certain clubs. But there were always “orateurs de hasard,” ama- teurs speaking for the first time, as well as “orateurs ambulants” like Gaillard fils, performing a kind of colportage of different discourses and working to disseminate strategies from club to club. The entire club presided over by Blanqui, the Club de la Patrie en danger, was itself ambulatory, meeting from week to week in different hastily scheduled venues scattered across the city.

From the first months of 1869, demands for the Commune could be heard in all of the reunions, and “vive la Commune” was the cry that opened and closed sessions in the more revolutionary clubs in the north of Paris: Batignolles, Charonne, Belleville, Villette.16 Accounts of club proceedings, which by now clubists were publishing themselves in order to combat bourgeois misrepresentation of their doings, reveal a kind of crescendo of feverish anticipation around “the burning question of the Commune.”17 As a slogan, the Commune melted divergences between left factions, enabling solidarity, alliance, and a shared project:

We will have it, surely, our Commune, our grand democratic and social Commune … the light will descend from the heights of Belleville and Ménilmontant, to dissipate the dark shadows of the Hôtel de Ville. We will sweep away the reaction like the janitor sweeps the apartment on Saturdays [prolonged laughter and applause. A great tumult at the back of the room as a citizen who was found dishonoring the inlaid parquet floor of the hall is violently thrown out].18

Ambulatory orators helped revolutionary clubs to federate with each other, in the now familiar structure shared by all of the embryonic organizations that preceded the Commune but which were in many ways indistinguishable from it. That structure, a kind of decentralized federation of local, independent worker-based committees organized byarrondissement, had been adopted by the Paris section of the International, some 50,000 members strong in the spring of 1870. It was also the structure of the National Guard, which had, by that point, in effect “federated itself.” Members of the International organized the early Vigilance Committees out of people chosen in the public reunions; these then chose their delegates to the Central Committee of the Twenty Arrondissements, installed in a room on the Place de la Corderie lent to them by the International. All these embryos or x-rays of the Commune testify to the presence of a strong decentralized revolutionary structure, organized by arrondissement and tied to popular concerns like food and hatred of the clergy, with its “luxe oriental” and its exemption from fighting. “Let’s strip them [priests and seminarians] to their chemises and march them to the ramparts!”19

3 Adolphe Thiers speaking before the Assemblée Nationale, cited in La Revue blanche, 1871: Enquête sur la Commune, p. 43.

4 A police official of the Government of National Defense in 1872, cited in Robert Wolfe, “The Origins of the Paris Commune: The Popular Organizations of 1868–71,” PhD diss., Harvard University, July 1965, p. 162.

5 Chevalier d’Alix, Dictionnaire de la Commune et des communeux (La Rochelle: A. Thoreux, [May] 1871), p. 16.

6 Wolfe, “The Origins of the Paris Commune,” p. 41. Other historians who have emphasized the importance of the popular reunions and committees include Alain Dalotel, Alain Faure, and Jean-Claude Freiermuth, Aux origines de la Commune (Paris: Maspero, 1980); Jean Dautry and Lucien Scheler, Le Comité Central Républicain des vingt arrondissements de Paris (Paris: Editions sociales, 1960); and Martin Philip Johnson, The Paradise of Association (Ann Arbor: University of Michigan Press, 1997).

7 Gustave Lefrançais, Etude sur le movement communaliste à Paris en 1871 (Neuchâtel: G. Guillaume Fils, 1871), p. 46.

8 Gustave Lefrançais, Souvenirs d’un révolutionnaire [1902] (Paris: La Fabrique, 2013), pp. 266–7.

9 Ernst Bloch, Heritage of Our Times (Berkeley: University of California Press, 1990), p. 90.

10 Sébille, Club Folies-Belleville, January 30, 1869, cited in Dalotel et al.,Aux origines de la Commune, p. 13.

11 Elie Reclus, La Commune de Paris, au jour le jour, 1871, 19 mars–28 mai (Paris: Schleicher frères, 1908), p. 46.

12 Ernest Merson, Fermez les clubs! (Paris, 1871), cited in Wolfe, “The Origins of the Paris Commune,” p. 163.

13  Dalotel et al., Aux origines de la Commune, p. 96.

14  Les Orateurs des reunions publiques de Paris en 1869. Compte rendu

des séances publiques (Paris: Imprimerie Town et Vossen, 1869), p. 38.

15 Elisée Reclus, letter to Pierre Faure, undated from 1869, Correspon- dances, vol. 3 (Paris: Librairie Schleicher, 1914), p. 63.

16 Dalotel et al., Aux origines de la Commune, pp. 255–6. Meetings in 1869, for example, were devoted to the theme of “The Organization of the Social Commune,” and “The Social Commune: Ways and Means of Execution.”

17 Gustave de Molinari, Les Clubs rouges pendant le siège de Paris(Paris: Garnier, 1871), p. 217.

18 Ibid., p. 68.

19 Ibid., pp. 113, 70.

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Dos aspectos de discurso (Noel Alejandro Matos Rivera)

La necesidad de un cambio se vuelve cada vez más evidente por la inminencia de la crisis económica; sin embargo, en una sociedad donde la actividad política encuentra sus límites en la discusión del estatus, el ciudadano de a pie no contempla ni reconoce como políticos los orígenes de la grave situación fiscal. Surja o no una formación política de esta iniciativa, el objetivo más noble que nos debemos trazar es crear una conciencia política en la mayor cantidad posible de puertorriqueños.

Ahora bien, el primer paso para atender la crisis democrática es la reforma electoral (tal como se ha propuesto), pero eso sólo será posible desde el poder. Aun si convencemos a los partidos principales de la necesidad de una reforma democrática, los intereses del capital financiero dentro de las estructuras de los partidos impedirían las transformaciones sustantivas que necesitamos. Por lo tanto, la única forma de concretar ese cambio sería con una victoria electoral. Para esto habría que presentarse con una insignia, y aquí está el riesgo de convertirse en otro partido más que el bipartidismo derrotará. Esto me lleva a lo más importante: aún cuando esta iniciativa quede en un movimiento social sin aspiraciones electorales: el discurso a elaborar.

Hay dos aspectos importantes que determinarán el éxito o fracaso del discurso: el contenido y el tiempo. Empiezo por lo segundo, el discurso debe ir evolucionando en consonancia con la realidad política de Puerto Rico; en España el 15M fue la condición de posibilidad de Podemos y en menor o mayor medida del auge de Ciudadanos. Por eso, creo que es importante que se vaya diseñando un discurso que empuje a la ciudadanía a la movilización política y que esa misma movilización sirva de fundamento para el discurso, que lo legitime.

DiscourseEn cuanto al contenido del discurso, me parece que lo esencial es quitarle protagonismo a la discusión del estatus y redirigir el foco de atención, y aquí Podemos vuelve a ser un referente, a la discusión de los de arriba contra los de abajo; los de arriba, los que tienen acceso a la salud, acceso a educación de alta calidad, los que hacen sus compras en el Mall of San Juan, y a los que los aparatos “democráticos” del régimen le sirven y le responden bien; contra los de abajo, a los que la democracia del E.L.A. no nos sirve, los que tenemos dificultades en acceder a servicios de salud de calidad, los que tenemos que endeudarnos para ir a estudiar, los que luego de grandes deudas no encontramos empleo, los que sufrimos la falta de transporte publico, los que recibimos el mayor impacto de impuestos regresivos, los que sufrimos la emigración de familiares y vecinos.

Es vital prepararse tácticamente, pues en cuanto nos consideren como adversarios que cuestionan las lógicas del régimen actual los ataques, que llegarán de todos los actores del escenario político, con epítetos peyorativos como revoltosos y radicales, serán las puntas de lanzas del discurso del miedo. Hay que evitar, a toda costa, la ingenuidad; casi na’.

Y que no se me olvide, quiero felicitarles y agradecerles. Algo como esto hacía falta. Gracias!

Noel Alejandro Matos Rivera

¿Por qué la palabra “ciudadanía” en el concepto “Democracia Ciudadana”?

imgresEn nuestro nombre, más bien, en el título del documento (Democracia Ciudadana) que circulamos, aludimos a la palabra “ciudadanía”, en lugar de otras palabras o conceptos que usualmente suelen referirse a los sujetos en colectivo, tales como, pero sin limitarse a: “pueblo”, “nación”, “colectivo”. Pensamos en una “democracia ciudadana”
en contraposición a una democracia de partidos o representativa, participativa, deliberativa, e incluso frente a la idea de una democracia “radical”.

El uso del concepto democracia ciudadana fue uno de los primeros que produjo intercambios y discusión. Aquí compartimos algunos de los comentarios y las respuestas que se fueron suscitando. Los y las invitamos a continuar la conversación en esta entrada para dejar constancia de este debate y luego tenerlo, si así lo estimamos, de manera presencial. Van algunos de los comentarios con miras no a agotar el debate sino a propiciarlo en esta nueva plataforma más duradera:

-“La noción de “ciudadano” y “ciudadanía” es uno disputado. Hay sin duda una acepción excluyente del término. Pero el espíritu del documento, a mi modo de ver, es uno que desde la perspectiva democrática radical expanda la noción e incorpore a los sectores que tradicionalmente quedan excluidos de la participación y del poder político.”-Carlos Pabón Ortega

-“En el documento está claro. Sin embargo, hay que repetirlo hasta el cansancio. For yes the flies.”-Rafael Acevedo

-“Firmo y me uno! Aunque no me gusta lo de “ciudadano” que suena demasiado republicano para mí, demasiado “que se jodan los inmigrantes”, demasiado “orgullo del imperio romano”. Lo que sí me gusta es lo de usar el argumento “democrático”. Es más efectivo llamar a este sistema electoral y a estos gobiernos anti-democráticos que corruptos o capitalistas (que lo son, pero mejor empezar por anti-democráticos y articular una propuesta de cambio desde ahí). Porque todo el mundo y su abuela en PR está en contra de ese maldito bipartidismo. También quitaría el “como dice la teórica Chantal Mouffe” porque, mano, lo que continúa lo sabemos todo, y no hace falta estar buscando autoridad, diciéndole a la gente que vaya a leer a Mouffe, etc… Esa parte es también un poquitín alienante. Entonces, le podemos cambiar el nombre a este grupo? parece que somos muchos los que rechazamos el concepto de “ciudadana”. Qué tal “Democracia Ya!” “Democracia radical”, “Democracia participativa”. Claro, lo que pasa es que también tendríamos que practicarla. Entonces, ¿por qué no abrimos el documento a ediciones de todos los firmantes, y así somos más y tenemos más fuerza?”-Luis Othoniel

-“El objetivo primordial del documento es promover un diálogo y discusión sobre la política, lo político y la democracia en tiempos del neoliberalismo. Y, en segundo lugar, recabar apoyo para los lineamientos generales de la propuesta. En agosto (hopefully) se organizarán foros y conversatorios sobre los asuntos que plantea el documento y otros asuntos relacionados. Se trata de un documento de trabajo y discusión. No me parece que sea el objetivo en estos momentos (se acaba de publicar) ni este el foro para discutir incorporar enmiendas al documento. Lo que haría falta es una discusión amplia de los asuntos planteados. No hay porqué aspirar, a unanimidad conceptual, de estilo o de redacción.” Carlos Pabón Ortega

-“Pero es que ese es el diálogo, Carlos. Y es interesante que hay mucho entusiasmo y también es interesante que mucha gente está problematizando el término de “ciudadano”. Pregunto, ¿lo de “democracia ciudadana” es para distinguirla de “democracia partidista”, o de “democracia representativa”? Es una pregunta honesta. Porque si es eso lo entiendo, pero si ya vamos a distinguirnos de ese tipo de democracia de mentira, por qué no problematizar más el término y hacerlo más inclusivo, justo pensé, qué tal en “Democracia de cualquiera”, ya que “cualquiera” es un término que se está usando mucho en España y en Argentina?” Luis Othoniel

– “Luis, por qué no haces tus planteamientos sobre la democracia. Como yo lo veo todos los nombres son problemáticos. A su vez no me parece que se importante hacer un debate ahora sobre el nombre de este documento. Democracia ciudadana, es para diferenciarla de democracia: de partidos, del estado, del capital, de mercado, liberal, neoliberal, etc. “Ciudadanía” es un significante que habría que debatir, resignificar y apropiarnos con contenidos concretos-Carlos Pabón Ortega

-“Pues creo los llevo haciendo en los comentarios, Carlos. Me parece, los repito de mi primer comentario, que es crucial reapropiarnos de la palabra democracia para desmentir la falacia del bipartidismo, que las propuestas que se hacen de las dos rondas y de cuestionar la financiación de las campañas es igual de crucial para que los partidos pequeños crezcan. También dije que estos dos elementos del documento son muy inclusivos, porque la mayor parte de la gente los apoyaría (quién no sabe que el bipartidismo es malo), y que eso es bueno. También, propuse humildemente, (porque parte de los diálogos es proponer, eso es democracia participativa, una práctica), que hablemos sobre qué tipo de democracia es la que buscamos, porque en el fondo estas propuestas iniciales (super importantes) todavía nos mantienen en una democracia representativa (que es buena sólo porque le daría fuerza a los partidos pequeños), y que si queremos retomar ese concepto de democracia tenemos que pensar en los términos cuidadosamente (así se hace política). Añado al “diálogo” también que la idea de democracia radical, que es lo que mejor está funcionando contra las políticas de austeridad, nos permite desmentir la idea que PR está en una “crisis económica”, sino una “crisis de democracia”, algo que resuena en el documento. Entonces, si me permites ser parte del debate en el futuro, yo iría por ahí, por insistir más en cómo las formas de participación radical son las que mejor están funcionando para hacerle frente a las políticas de austeridad, eso que las feministas hoy llaman el conflicto Capital-Vida. Luis Othoniel

-“Pero en la medida que propones inmediatamente cambiarle el nombre al documento y eliminar la noción de “ciudadanía” estás en efecto proponiendo cerrar un debate. El cuestionamiento a la noción de “ciudadano” “ciudadanía” e incluso “democracia” es parte de la discusión que debemos tener. Un par de comentarios en FB pueden ser el inicio de esa discusión, pero no son la discusión que tendríamos que desarrollar por aquí y en otros foros. No hay que estar casado, yo no lo estoy, con ningún término. Pero no hay ninguno que sea “puro”. Lo que habría que ver es si pueden ser resignificados y en que dirección.”Carlos Pabon Ortega

-“No creo que el termino ciudadano sea confuso o problemático si este se define claramente para efectos de este esfuerzo. Es irrelevante lo que cualquiera pueda pensar qur significa, lo importante es como esta iniciativa lo defina y quiera que se aplique el termino.” Victor Villariny

-“Pienso, Luis Othoniel, que el debate sobre la concepción ciudadanía es un asunto neurálgico. sé que hay razones y preocupaciones pragmáticas, estratégicas y conceptuales sobre su uso; desde las implicaciones que tienen en términos de exclusión por su sentido jurídico (quién es “legalmente” ciudadano y quien no) como desde las objeciones a entendidos republicanos que planteas. Debemos tener esa discusión por aquí, pero preferiblemente en una actividad en la que podamos ampliar el foro y deliberar, antes de eliminarla, por ejemplo. a mí por el momento, me convence resignificar el término pq el hecho de que en nuestra jursidiccion el termino se haya significado desde su concepcion juridica no quiere decir q se eche por la borda su concepcion politica y me gustaria contribuir a quitarle la connotacion actual y resignificarla desde un sentido pluralista. pero ese sin duda, será un debate que tendriamos que tener y por supuesto desde la mayor apertura. lo mismo con las concepciones de las democracias…” Érika Fontánez Torres

-“Creo que hay mucho entusiasmo en pensar/practicar (o practicar pensando, o pensar practicando) esas otras “democracias” (qué lindo suena en plural). Pues dale, ya trataré de unirme a esos otros foros que mencionas cuando vayan saliendo.”-Luis Othoniel

Pueden continuar la conversación por aquí!. ¡Sigamos ampliando este debate tan necesario!

Personas que han endosado el documento a 12 de julio de 2015.

Érika Fontánez Torres
Carlos Pabón Ortega
Juan Carlos Rivera Ramos
Verónica Rivera Torres
Luis José Torres Asencio

Carolyn Guzman Agosto
José R. Rivera
Rafael Acevedo
Mariana del Alba
Victor Villariny
Javier Santiago Lucerna
Noeli Pérez de la Torre
Eugenio García Cuevas
Tito Otero
Mariana Iriarte
Alvin Rafael Couto de Jesús
Kahlil Chaar Pérez
Rashid Carlos Jamil Marcano Rivera
Ivette Chiclana
Fernando Moreno Orama
Myriam Quiñones Maura
Víctor Pérez Mejía
Raúl Santiago Bartolomei
Nicole Couret Alvarado
Luis Othoniel
Mabel Rodríguez Centeno
Carlos Manuel Martínez Casado
Álvaro A. Almonte Veloz
José Quiroga
Manuel Martínez Maldonado
Ricardo Rodríguez Santos
Jaime Géliga Quiñones
Coqui Carmen Santiago
Javier Andrés Córdova Sánchez
Ricardo A. Vega
Francisco Martínez
Maribel Rivera Ortiz
Grace Robiou
Eddie S. Ortíz
Santiago Delgado
Luis J. Beltrán Álvarez
Rodney Lebrón Rivera
Laura Náter Vázquez
Victor Torres Rodríguez
Eduardo Valsega Piazza
Miguel Lico Figueroa
Carolina Del Valle
Gegman Alexander Lee Rios
Angel Lozada
Pablo Samuel Torres
Alexis Rodríguez
Jean Carlos Suárez
Ataveyra Medina Hernández
Alberto A. Sánchez Piñeiro
Carlos Muñiz Pérez
Ricardo Coronado
Anayra Santory Jorge
Marta Aponte Alsina
Natya Trujillo Santos
Bianca P. Ortiz Nuñez
Juan Pablo González-Marín
Javier Villar Rosa
Amado Martínez Lebrón
Joel Cintrón Arbasetti
Stephanie Mercado Irizarry
Rafael Ayala Hernández
Abdiel E. Cabán
Ivette López
Javier Febo Santiago
Krystal N. Cobián Ayerdi
Ilean Pérez
Malena Rodríguez Castro
José Augusto Punsoda Díaz
Ana Eilyn López
Ricardo Ortíz Morales
Niorly Mendoza
Jorge Román Ortíz
Carlos Colón
María Mayu Cruz
Bolivar R. Quiles
Elvin J. Díaz
Angelí Vélez
Kris Pérez Hicks
Miguel A. Cruz-Díaz
Mariana Nogales Molinelli
Frances Collazo Cáceres
Ruben Colon Morales
Janialy Ortiz Camacho
Juan C. López
Pablo Benson
Carlos R. Ruíz Cortés
Maidelise Ríos Medina
Juan Carlos Quintero-Herencia
Ariadna Godreau Aubert
Rafael Acevedo Cruz
María Isabel Quiñones
Gabriel Rivera Pagán
Fernando L. Nieves Cotto
Julito José
Juan R. Hernández García
Ronald Mendoza-de Jesús
Juan C. Santiago De Jesús
Saime Figueroa Rodriguez
Angel L. Rivera Agosto
Gache Franco
Zoraida Santiago
Luis Alberto Zambrana
Laura Ashley Morales Pontón
Erik Rivera-Marchand
Pablo Torres
Pablo J. Morales
Rima Brusi-Gil de Lamadrid
Mary Leonard
Lena Burgos-Lafuente
Ana Irma Rivera Lassén
Evelyn Otero Figueroa
Cristina Pérez Díaz
Francis D. Watlington
Yaraní Del Valle Piñero
Israel Ruiz-Cumba
Maritza Stanchich
Aida Geigel Lores
Alana Feldman Soler
Frank Méndez

Lissette Rolón

Hay 644 firmas que aparecen en la petición Hacia una Democracia Ciudadana. Vea el documento de los firmantes aquí. Sign-the-Petition-to-Puerto-Rico (2)

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